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lunes, 13 de junio de 2022

Fotos de atletismo. 10425. Recuerdos año 2012. Mis recuerdos. Poesía. Vicente Martín Martín: “Estos poemas que dicen mucho de mí, van a ser el comienzo de una hermosa amistad”

 

Vicente Martín Martín
Foto: Poesía Pura (http://www.poesiapura.com)





Vicente Martín Martín ganó el año 2008, con su libro "No me pidas que cante cuando vengas", el Premio Fray Luis de León de Poesía, organizado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León.




No me pidas que cante cuando vengas, en palabras de José María Valverde, es un canto a la esperanza desde la propia desesperanza. A lo largo de sus versos y partiendo siempre de situaciones y objetos cotidianos, el poeta establece un dialogo consigo mismo, aunque emplee el recurso de dirigirse a una segunda persona, su otro yo, su madre a veces, su compañera otras, para hacer una serena reflexión sobre la intranscendencia de los avatares cotidianos y la validez de las verdades más obvias. Infancia y muerte, pasado y futuro, se dan de la mano como el anverso y el reverso de la misma moneda. Vivir es un proceso necesario lleno de contradicciones en el sobran las adhesiones inquebrantables y los amores absolutos; la frivolidad y la trivialidad son una compañía ineludible en el viaje, el dolor y la angustia, lo que nos permite comprobar que estamos vivos. A veces hace frío/ tanto frío/ que no cabe en las manos el nombre de una rosa, nos recuerda. Y cuando una cierta desesperanza toma cuerpo, cuando el consuelo de una lágrima tampoco es suficiente, se dice a sí mismo: ¿dónde vas, / desde cuándo los muertos tienen prisa?



poesía 29 sept 2012 (1039)

Fotos de atletismo. 1981. Recuerdos año 2012. Discurso de Carlos Fuentes. El escritor agradece el Premio Internacional "Don Quijote de La Mancha"

 

Discurso de Carlos Fuentes 
Foto: http://elpais.com





Majestades,
Señor presidente de Brasil,
Señor presidente del Gobierno español,
Señor presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha,
Mi querido Víctor García de la Concha, ¡Gracias!
Señoras y señores,
¿Por qué es tan actual Cervantes? ¿Por qué Don Quijote? Cruzando el Atlántico la víspera de la II Guerra Mundial, Thomas Mann escogió el Quijote como la lectura que le permitiría, a un tiempo, despedirse de Europa y asegurarse a sí mismo el regreso a un continente devastado pero salvado, acaso, por la permanencia de unas cuantas obras de arte.
Thomas Mann le decía no a un mundo que en sí mismo era una negación. Pero le decía sí al mundo de Don Quijote.
Imagino que Thomas Mann rescató un ejemplar -uno solo- del Quijote a punto de incendiarse para siempre en la fogata con la que el régimen totalitario quería convertir en cenizas cuanto negase su poder.
¿Y por qué sería Don Quijote el libro a rescatar de las llamas?
Acaso porque a partir del Quijote se puede recrear el mundo. Como si el mundo estuviese siempre a un paso de la catástrofe y sólo la palabra pudiese salvarlo, la imaginación sostenerlo y la acción proyectarlo.
Toda gran obra literaria nos propone la salvación mínima de la palabra.
Toda gran obra literaria nos propone imaginar. Tenemos un pasado que debemos recordar. Tenemos un porvenir que podemos desear.
Pero sólo recordamos y deseamos en el presente: aquí y ahora, en el tiempo que nos es concedido por vivir.
Por eso, toda gran obra es un llamado a la acción: hablamos, imaginamos y actuamos. No sólo por el gusto de actuar, sino porque queremos una acción que nos permita decir y nos permita imaginar.
Pensemos en las obras literarias que conjugan palabra, imaginación y acción.Son muchas. Pero ninguna reúne las tres -palabra, imaginación y acción- con la intensidad del Quijote.
Por algo, cuando la Academia Noruega consultó hace poco a 100 escritores de todo el mundo sobre la mejor novela de todos los tiempos, 50 contestaron: Don Quijote de la Mancha. La competencia no era menor. Los tres autores siguientes eran Dostoievski, Faulkner y García Márquez. Y en sus obras encontraremos las virtudes que Cervantes nos ofrece: la creación de una realidad paralela a la del mundo existente.
Una realidad que no existía previa a la publicación del libro y que ahora existe, no porque el novelista la haya creado, sino porque el escritor nos ha permitido ver lo que ya estaba, y no lo veíamos, o lo que aún faltaba, y no lo imaginábamos.
El mal es el precio de la libertad, nos dice Dostoievski en Crimen y castigo: lo es porque el mal nos revela lo que podemos ser siendo libres y le otorga a la libertad un precio superior, más allá del peligro latente en el ser humano.
Todo es presente, nos advierte William Faulkner en Absalón, Absalón. Recordamos hoy, deseamos hoy, porque la unidad de todos los tiempos es la única respuesta posible a la división de la tierra, de la comunidad y del alma. Y sumamos genealogías, nos recuerda Gabriel García Márquez en Cien años de soledad: somos lo que hacemos a partir de lo que heredamos. Nadie escapa a la servidumbre y a la gloria de su ascendencia.
Puedo pensar que Dostoievski, Faulkner y García Márquez escriben porque Cervantes fundó la novela moderna y nos dio a todos -autores y lectores- una manera nueva de ver el mundo.
Cervantes nos enseñó a recordar y a desear a partir de una libertad nueva, la del renacimiento europeo, y a pesar de antiguas opresiones, la del dogma autoritario. Cervantes unió todos los géneros literarios previos -épica, picaresca, novela de amor, relato pastoral, novela morisca- para crear un género de géneros abarcador, incluyente, en el que tuviesen cabida todos los sueños, las memorias, los deseos, las imaginaciones, las debilidades y las fortalezas del ser humano. No un ser humano liberado a la anarquía, sino capaz de ejercer la libertad contra el orden de ser necesario -y eso sería lo más fácil- o en el orden -para ser más difícil-.
Cervantes nos dio una voz, es la voz que nos une a todos los hispanoparlantes. Pero Cervantes también nos dio una imaginación. Una imaginación del mundo en la que se reconocen autores y lectores de todos los países y de todas las lenguas.
Prueba suficiente, Majestad, Señor presidente, señoras y señores, es la obra del más grande novelista latinoamericano del siglo XIX, el brasileño Joaquim Machado de Assis, Machado de la Mancha le llamo yo, el fabulador de un mundo manchado, impuro, sincrético, barroco, que es el nuestro.
Manchar con tal de ser, contagiar con tal de asimilar, multiplicar las apariencias a fin de multiplicar los sentidos: tal es el signo de Machado. Machado, el brasileño milagroso, nos sigue descifrando porque nos sigue imaginando, y nos imagina para recordarnos que nuestra verdadera identidad iberoamericana se llama imaginación literaria y política, social y artística, individual y colectiva. Imaginamos para crear.
Machado es el milagro de la literatura decimonónica de Latinoamérica. Y los milagros, le dice Quijote a Sancho, son cosas que rara vez suceden.
No obstante, milagro dado, ni Dios lo quita.
Majestades,
Señor presidente de Brasil,
Señor jefe del Gobierno de España,
Señor presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha,
Señoras y señores:
Celebremos juntos el milagro manchego y el milagro carioca: de Cervantes a Machado, celebremos todo lo que nos une a los pueblos de Iberia, de América Latina, Portugal y España, agradeciéndole al presidente de Brasil que haya incorporado la lengua castellana a los estudios escolares en su país, uniendo de una manera fehaciente la heredad común de Cervantes y Machado. Pero también la política de mutuo reconocimiento entre los pueblos de Iberia y de una América tan diversificada como la genealogía del Quijote: euro, afro, indo, íbero, Iberoamérica mestiza y mulata como la literatura gloriosamente manchada y manchega de Don Quijote de la Mancha...
Gracias.







Fotos de atletismo. 9996. Recuerdos año 2012. Chema Martínez (31:59) e Irene Lorenzo (38:03), ganaron la V Edición de la Carrera por la Integración - Liberty

 

Foto de Blas García Marín










Foto de Blas García Marín







Foto de Blas García Marín







Foto de Blas García Marín







Foto de Blas García Marín








Foto de Blas García Marín









jueves, 2 de junio de 2022

Fotos de atletismo. 9748. Recuerdos año 2012. Francisco Javier Abad Sebastián (3:39.90), consigue en Zaragoza mínima para el Campeonato del Mundo de Atletismo en Pista Cubierta de Estambul, Turquía

 



Francisco Javier Abad Sebastián, del Playas de Castellón, sorprendió al favorito Manuel Olmedo Villar, campeón europeo de 1.500 metros en pista cubierta, en la reunión de Zaragoza, en la que ganó con una demostración de poderío.
Abad, otro representante de la cantera burgalesa de medio fondo, alcanzó de paso el objetivo de conseguir mínima para el Mundial bajo techo de Estambul con un crono de 3:39.90, récord de la reunión al rebajar los 3:40.12 que tenía desde 2003 Roberto Parra Mateo.
El pupilo de Enrique Pascual Oliva lo tenía muy claro, sin importarle que por detrás tenía en todo momento a Olmedo, cuarto en el Mundial al aire libre de Daegu 2011 y bronce en el europeo de Barcelona 2010.
Abad se pegó a la liebre, Zakaria Maazouzi, y cuando este se retiró no mermó un ápice su ritmo hasta el final de la prueba. Incluso resistió el habitual gran final de Olmedo, que finalizó segundo con un tiempo de 3:40.31...



Fuente: http://www.marca.com




Fuente: http://www.rfea.es



miércoles, 1 de junio de 2022

Fotos de atletismo. 9838. Recuerdos año 2012. Francisco Javier Abad Sebastián (3:40.55) se clasifica para la final de 1.500 metros, David Bustos González (3:43.66) eliminado

 


El burgalés Francisco Javier Abad Sebastián se clasificó para la final de 1.500 metros gracias a una marca de 3:40.55 que le dio el sexto puesto en la segunda serie y la última plaza de finalista en la repesca, mientras que David Bustos González se quedó fuera de la carrera definitiva.
A Bustos le tocó la primera serie, en la que partió con la séptima mejor marca. A la final sólo pasaban los tres primeros y otros tres en la repesca, por lo que era preciso llegar en buenas condiciones al esprint. El balear corrió por dentro en un grupo que permaneció compacto al ritmo marcado por el turco Ilham Ozbilen (2:32.89 el primer mil), que cambió a 400 del final. Bustos cruzó sexto el penúltimo paso por meta y ganó un puesto, antes de perderlo, en la última vuelta. Terminó sexto, insuficiente para seguir en competición.
Javier Abad disputó la segunda carrera, con la ventaja de conocer el tiempo necesario -precisamente el de Bustos- para pasar en la repesca en caso de no acabar entre los tres primeros. El burgalés empezó atrás y esperó hasta la penúltima vuelta para intentar avanzar. Escuchó la campana octavo y cuando quiso esprintar ya estaba descolgado, pero el sexto puesto le bastó para entrar en la repesca con una marca de 3:40:55...

 

 



atletismo 9 mar 2012 (1640)