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Fuente: rfea.es
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BERLIN (AFP) — El etíope Haile Gebreselassie, que acaba de batir su propio récord del mundo de maratón, el domingo en Berlín, estimó al día siguiente de su hazaña que nadie podrá correr los 42,195 km de la carrera en menos de dos horas en un futuro próximo.
Gebreselassie, de 35 años, estableció el domingo el 26º récord del mundo de su carrera con un tiempo de 2 horas, 3 minutos y 59 segundos, convirtiéndose en el primer atleta en recorrer la distancia por debajo de 2 horas y 4 minutos.
"Tras la carrera, no estaba cansado", declaró Gebreselassie. "Pero hoy lunes, no conseguía despertarme. No me he entrenado. Pero es un sentimiento genial ser el primer hombre en bajar de las 2 horas y 4 minutos en maratón", dijo el eíope.
"No pienso que ocurra (que alguien corra debajo de dos horas) de aquí a 20 años", añadió.
"Yo puedo hacer dos horas, 3 minutos y pico. Si no me lesiono, tal vez pueda hacer 2h02:59, pero teniendo en cuenta mi estado de forma y mi edad, tal vez podría alcanzar las 2 horas, 3 minutos y 20 o 30 segundos", añadió.
Afirmó, por otra parte, que su decisión de participar únicamente en la prueba de 10.000 metros en los Juegos Olímpicos de Pekín había sido lo mejor. "Eso me ayudó mucho para batir el récord en Berlín·, dijo.
El etíope, que había establecido su primer récord mundial en Hengelo, en Holanda, en 1994, corriendo los 5.000 metros en 12 minutos, 56 segundos y 96 centésimas, participará el 30 de noviembre una carrera de 15 km en Melbourne (Australia).
Los límites del ser humano son de goma o, sencillamente no existen? Este pasado mes de agosto, bajo el cálido cielo pekinés, un atleta jamaicano –de nombre Usain Bolt– sorprendió a la humanidad al batir los récords mundiales de 100, 200 y 4x100 metros. Los Juegos Olímpicos encumbraron a un nuevo héroe del tartán. Todavía no había transcurrido un mes de ese prodigioso acontecimiento cuando este pasado domingo un pequeño atleta etíope de 1,63 metros de estatura y casi famélico, de 53 kilos –Haile Gebrselassie– desbarató la plusmarca universal de maratón que el mismo poseía al correr en Berlín en un tiempo de 2h:03.59. El corredor de la eterna sonrisa, a sus 35 años, estableció el récord número 25 de su carrera deportiva. Gebrselassie no le arrebató la plusmarca a nadie porque la anterior también le pertenecía a él (2h:04.26) conseguida en ese mismo escenario el año pasado.
Su biografía se parece mucho a la de cualquier atleta africano, lo que agiganta su leyenda. Como la mayoría de niños de su país empezó a correr yendo al colegio, que se encontraba a unos diez kilómetros de su casa, situada muy cerca del cielo, en Bekoji, la zona alta y húmeda del segundo país más pobre del mundo, Etiopía. Por esa razón aún hoy se puede apreciar como el movimiento de su brazo izquierdo no es igual al del derecho. Eso se debe a que todavía corre como si llevara los libros bajo el brazo.
En su país, es un héroe nacional. En Berlín, donde ha establecido los dos últimos récords mundiales de maratón, es un ídolo. Su entrada en al aeropuerto de la ciudad se produjo de forma calurosa. Insólito por tratarse de un negro. Otro en sus mismas circunstancias hubiera sufrido un interrogatoria inquisitorial; inhumano. Cuando Haile entregó el pasaporte al policia que se encontraba al otro lado del cristal, el agente le reconoció y se deshizo en elogios. Casi se le saltaron las lágrimas... Le confesó admirado que él también iba a correr la maratón de Berlín. Le pidió un autógrafo, casi le abrazó...
Una nube de gente se arremolinó en torno al pequeño Haile. Todos querían tocarle, saludarle... Fue ese mismo efecto que el domingo se registró en las calles berlinesas, cuando más de un millón de personas se desgañitaron aclamando al ídolo, al mejor corredor de la historia, al atleta de los récords imposibles, al primer hombre en romper la barrera de las 2 horas y cuatro minutos...
Su paso por el atletismo está jalonado de éxitos. En los 10.000 metros fue dos veces campeón olímpico y cuatro veces, del mundo. Además, había ostentado la plusmarca mundial de los 5.000 y de los 10.000 metros. Por eso, cuando el pequeño atleta nacido en Arssi –el séptimo de diez hermanos– decidió dar un giro radical a su carrera deportiva y enfocar sus pasos hacia la maratón a nadie le extraño.
Era el desenlace natural. Los jovenes venían apretando fuerte por detrás y a él ya se le quedaba corta la pista. Un compatriota suyo, Kenenisa Bekele, ya le había enseñado los dientes. El futuro le correspondía a él. Haile tenía que pensar en el asfalto. En las carreras en ruta. El problema venía dado por su peculiar forma de correr. En el tartán lo hacía de puntillas. Volaba sin apenas pisar la pista, pero los terroríficos 42,195 kilómetros le obligaban a cambiar porque, de lo contrario, se hubiera lesionado de gravedad. Al principio, intentó seguir corriendo de puntillas pero acabó por adaptarse.
Al margen de sus éxitos deportivos, el factor humano de Haile Gebrselassie traspasa fronteras. La gente le quiere, le admira... Jamás desaparece de su rostro una eterna sonrisa, su disposición para atender a los medios informativos es permanente y jamás ha tenido un problema con un periodista. La leyenda urbana dice de él que nunca ha negado un autógrafo a un aficionado o a un niño, algo que hace de él alguien muy especial en el firmamento de las estrellas intocables.
Su filosofia se resume en estas palabras: “Nelson Mandela fue paciente y sufrió en la cárcel. La maratón es algo parecido...”. El pequeño etíope mantiene una estrecha relación con el ex dirigente sudafricano. Se comunican casi a diario y la admiración es mutua.
De hecho, cuando deje el atletismo, quiere dedicarse al mundo de la política. No en vano Haile es uno de los personajes más influyentes de Africa. Da trabajo a 400 personas y construye colegios para los niños más desfavorecidos de su país, además de apoyar campañas contra el Sida. Por su cordialidad, recibe al apodo de ‘Dalai Lama’.
Haile Gebrselassie quiere ganar la medalla de oro el año próximo en los Campeonatos del Mundo que se disputarán en Berlín. Preguntado por los Juegos Olímpicos, no descarta prolongar su carrera deportiva hasta Londres 2012. “Mamo Wolde ganó en los Juegos de México con 40 años. ¿Por qué no puedo hacerlo yo con 39...?”, explicó. No quiso correr la maratón de Pekín por la contaminación.
Getafe (160.000 habitantes) acogerá en un máximo de cinco años el Museo Aeronáutico y Astronáutico que contará con un edificio anexo, diseñado por el estudio de Norman Foster, donde se mostrarán 78 aviones históricos procedentes de la Fundación Infante de Orleans.
El proyecto, valorado en 250 millones, estará acabado en cinco años
El edificio de Foster tendrá un coste de 50 millones de euros y contará con una amplia zona cubierta diáfana sobre la que se creará una especie de gran plataforma circular en la cual se ubicarán los aviones, lo que permitirá que éstos puedan ser observados desde cualquier punto. Además, al estar situada junto al actual aeródromo de la localidad, permitirá la realización de vuelos de exhibición de estos aparatos, entre ellos algunos únicos en nuestro país, como el Polikarpov 1-16, conocido como Mosca y que fue utilizado por el bando republicano durante la Guerra Civil y por los soviéticos durante la II Guerra Mundial. Para adquirirlo, Ayuntamiento y Fundación destinaron alrededor de 260.000 euros.
El nuevo museo del aire contará con los fondos del actual, situado en la base de Cuatro Vientos y se construirá sobre unos terrenos de 175.000 metros cuadrados. "El objetivo es crear el museo de estas características más importante de Europa", explicó ayer el alcalde de Getafe, Pedro Castro, tras la firma del plan director del museo con el jefe del Estado Mayor del Aire, José García de la Vega. En mayo se convocará un concurso de ideas para adjudicar el diseño del edificio principal, cuya primera fase estará lista en tres años.
El museo, que acogerá cerca de 200 aviones, así como el resto de los fondos que se encuentran en Cuatro Vientos, costará en torno a 200 millones de euros, sin incluir el edificio encargado a Foster.
Fuente:el país.com
Le ha costado horrores, pero él es educado y pidió disculpas por haber tardado más de la cuenta. "Perdonar el retraso", ironizaba la camiseta que Valentino Rossi (Urbino, 1979) se enfundó en Motegi y que conmemoraba la consecución de su sexto título mundial de MotoGP y el octavo que acumula desde que debutó en 125cc (1996) como piloto profesional. Tras perder la hegemonía frente a Nicky Hayden en 2006, el mejor embajador de la historia del motociclismo ha recuperado la corona. El mundo motero coincide en que se trata de la mejor noticia que podía recibir un deporte tan especial, en el que por obra de Rossi el protagonismo de las máquinas se mide de frente al carisma de un genio. Con el trofeo, el italiano engrandece aún más su leyenda porque vuelve a proclamarse campeón tras haber capitulado los dos últimos años, algo que sólo había logrado su compatriota Giacomo Agostini. En caso de que el corredor de Tavullia no llegue a igualar los ocho mundiales de Ago en la categoría pesada, las circunstancias en las que compite ya le sitúan en un plano superior.
Rossi es el motociclista que más triunfos ha conseguido en la máxima categoría (70). Es el único que se corona en tres categorías [500cc, MotoGP de 990cc y MotoGP de 800cc] y cuatro motos distintas [la Honda de quinientos y la MotoGP de 990cc, y las Yamaha de MotoGP de 990cc y 800cc]. Si antes del gatillazo nadie se atrevía a limitar su talento, mucho menos ahora que ha recuperado el trono y que lo ha hecho de forma estrepitosa: con una victoria sin remedio, la quinta consecutiva y la octava del curso, tres carreras antes del final y por delante de Stoner y Pedrosa, sus dos principales oponentes. Le valía con terminar en el podio, pero Rossi no es de los que amarra.
Pocas cosas podían hacerle más feliz que cantar el alirón en Motegi. El circuito japonés es propiedad de Honda, la fábrica que le dio entrada a MotoGP y que después le menospreció. Desde allí se aseguraba que los éxitos que iban acumulando juntos se debían, por encima de todo, a las excelencias de la moto que los ingenieros japoneses, tan eficientes y formales ellos, ponían a disposición de su empleado más extravagante y disparatado. Ahora, años después de abrirle la puerta de atrás y ponérselo fácil para fichar por Yamaha, le tentaron para que volviera, y él se dio el gustazo de darles con la puerta en las narices antes de renovar hasta finales de 2010 con la marca de los diapasones. Más allá del pastizal que le pagan, Yamaha se rinde ante él desde que en 2004 le devolviera el cetro de MotoGP, doce años después del logrado por Wayne Rainey.
El bloque que forman Rossi y su M1 es inalcanzable. A ello ha contribuido sobre todo la decisión que el italiano tomó a finales del ejercicio pasado, cuando se aseguró los neumáticos Bridgestone para este campeonato. Con un buen motor, rápido y fiable; un chasis de lo más manejable y unos neumáticos que se agarran al cemento, el corredor de las mil sonrisas se ha visto flamenco. Se maneja igual de bien cuando circula a toda mecha en la moto que cuando se baja. El hombre de las frenadas y los adelantamientos imposibles es también la referencia perfecta para ingenieros, mecánicos y técnicos, que atienden a sus diagnósticos como si trataran con un psicoanalista. Él solito fijó los males de la M1 de 2007, y a base de reuniones, algún grito y muchos kilómetros, la ha convertido en un torpedo.
Un año después de que Stoner se consagrara, la Ducati no parece tan rápida. El cambio es obra y gracia de Rossi, que, mientras engrandece su leyenda, mira a sus rivales a los ojos y les hace saber que, a pesar de tener 29 años, aún se divierte en la moto. Una suerte para todos.
Valentino Rossi encabeza el ranking de motociclistas en lalistaWIP
Fuente: el país.com
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Antonio Morales Méndez | |
lunes, 29 de septiembre de 2008 | |
Hace unas semanas escribí un artículo de opinión, que vio la luz en este medio, en el que hacía una reflexión sobre la inmigración y la integración, a través del deporte, de algunos de los jóvenes acogidos en el Centro de Menores habilitado por el Gobierno canario en Agüimes. El aluvión de críticas e insultos vertidos por opiniones anónimas en los medios digitales fue significativo; me imagino que lo mismo pasará ahora. No me cabe la menor duda de que el mensaje xenófobo y racista de algunos partidos políticos -el más visible es el del PP- y algunos medios de comunicación, ha calado profundamente en un sector importante de nuestra sociedad. Para Andreu Casero, profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad Jaume I, el fenómeno de la inmigración es una fuente diaria y llamativa de información. La tendencia de los medios de comunicación españoles es presentarla como un grave problema y se establece siempre en su tratamiento una clara distinción entre "nosotros ", los que estamos aquí y "ellos ", los que vienen. Para la mayoría de los informadores, los inmigrantes "se multiplican", "vienen en avalanchas" o " se extienden como una mancha de aceite", cuando no "nos invaden ". Para el profesor Casero existe una tendencia brutal a la generalización negativa. La utilización electoral de la inmigración por muchos partidos políticos es notoria. Algunos, como el PP, insisten una y otra vez en la criminalización de este fenómeno. Para que no quepan dudas, recuerden las últimas declaraciones de Rajoy acusando al Gobierno de pagar el subsidio de desempleo a los inmigrantes, en confrontación con la quiebra del empleo que se produce en estos momentos en nuestro país. Todo esto no hace más que incidir en un creciente sentimiento de intolerancia y discriminación, que incluso ha llegado a presionar al ministro Corbacho, hasta el punto de llevarle a realizar recientemente unas duras declaraciones en torno al fenómeno del paro -después censuradas por la vicepresidenta Fernández de la Vega- intentando contentar a un sector de la población que las encuestas consideran cada vez más amplio. Así se suceden, día tras día, opiniones y manifestaciones públicas que señalan a la inmigración como la causante del gasto público del Estado; de las largas listas de espera y de la masificación y colapso de las urgencias. Lo mismo sucede si hablamos de delincuencia e inseguridad o si faltan plazas escolares en algunos centros... Todos los males de nuestra sociedad son para algunos, desde la ignorancia o desde la utilización perversa, efectos negativos de la inmigración. Pero esto no siempre es así. Para los más racistas y xenófobos, para muchos medios de comunicación, para algunos partidos políticos, todo cambia si se trata de inmigrantes olímpicos, campeones y ganadores de medallas. No he visto a nadie protestar porque entre nuestros olímpicos de Pekín se encontraran diecisiete deportistas de distintos orígenes extranjeros. No he escuchado a nadie cuestionar a la nigeriana Josephine Onya, los cubanos Luis Felipe Méliz y Frank Casañas, el ecuatoriano Jackson Quiñónez o el etíope Alemen Bezabeh, etc., todos ellos integrantes del equipo español en el que trabajan cada día por conseguir triunfos para España. Y lo mismo ha sucedido con nuestros paralimpicos. No he escuchado a nadie cuestionar la españolidad y la capacidad de sacrificio para defender los colores de España, a pesar de su origen extranjero e inmigrante, de deportistas como la guineana Eva Ngui Nchama, el marroquí Abderaman Ait Khamouch, que logró el segundo puesto y medalla de plata en los 1.500 metros seis años después de que entrara en este país en una patera huyendo de la miseria o el canario-saharaui, Enhamed Mohamed Yhadin, que consiguió cuatro medallas de oro y fue designado como abanderado nacional para el desfile de la clausura de los Juegos Paralímpicos, llenando primeras páginas y titulares pletóricos de orgullo patriota. Para los partidos políticos y los medios de comunicación, estos chicos eran, con gran entusiasmo y emoción, catalanes o canarios defendiendo los colores de España. Sin dudas y sin cuestionamientos. Lo que no sucede con los que limpian los retretes, una tarea que nosotros rechazamos; o con los que trabajan en los invernaderos, un oficio que nosotros despreciamos, o con aquellos que cuidan a nuestros mayores para liberarnos, o con aquellas que llenan el 95% de nuestros burdeles para satisfacción de muchos "machitos" españoles que utilizan sus servicios sin escrúpulos y a plena satisfacción. Pura hipocresía, como la que parece desprenderse de unas manifestaciones recientes de Sarkozy entonando un "mea culpa" sobre la situación de miseria, pobreza y hambre en África. Pura hipocresía. Antonio Morales Méndez Alcalde de Agüimes Fuente: canarias 24horas.com ENLACES: 1851. Luis Seguí Sentagne, publica su libro: “España ante el desafío multicultural”. Prólogo de José María Ridao.1840. El próximo 10 de Octubre de 2008, a las 18 h. comienza su andadura Liter-a-tulia. Con la lectura de Chesil Beach, del autor irlandés Ian McEwan.1823. Conferencia de Juan Pundik en la Biblioteca del Campo Freudiano en Bilbao. “La hiperactividad: una vida medicada”820. ENTREVISTA A GUSTAVO DESSAL : PSICOANALISTA. ´La ciencia se desentiende del efecto de sus hallazgos en la mente de las personas´ |
Tenía que ser Berlín. El día que abandone el atletismo, a Haile Gebreselassie (Addis Abeba, Etiopía; 1973) siempre se le asociará con Berlín. Las 2h 3m 59s en que corrió ayer la maratón de la capital alemana -27s menos que su tiempo anterior- significaron para él mucho más que un nuevo renglón en su lista de 25 récords mundiales.
La preparación para los 10.000 metros de Pekín reforzó su velocidad
Pero dos semanas atrás se planteó renunciar por un problema muscular
Un año después de lograr su anterior plusmarca en Berlín, necesitaba buenas noticias para revitalizar su carrera. Tenía que regresar. Se estrenó en 2008 con un intento fallido de rebajar su registro en una prueba a su medida en Dubai. Corrió demasiado rápido en la primera mitad y fue incapaz de sostener el ritmo. Aun así, se quedó a sólo 23s. En abril, sorprendió al comunicar que no competiría en la maratón de los Juegos Olímpicos al temer el efecto de la polución en su asma. A pesar de las críticas y las presiones, se mantuvo en sus trece, pero volvió a provocar perplejidad al inscribirse en los 10.000 metros, una distancia en poder de su compatriota y gran rival Kenenisa Bekele. La exhibición de Bekele y su sexto puesto propiciaron comentarios sobre el relevo entre ambos, pero, a la vista de lo de ayer, todo formaba parte de un plan. Desde hace meses, Gebre solo tenía ojos para Berlín y, según contó ayer, la preparación para los Juegos le sirvió para reforzar su velocidad antes de regresar a Etiopía para completar su entrenamiento a 3.000 metros de altitud y viajar a Alemania en plenitud física.
Pero el plan a punto estuvo de torcerse. Hace no más de 15 días, forzó la máquina en un entrenamiento y completó 20 kilómetros en 58m, reveló ayer. Así, por segunda vez en pocos meses, pagó sus excesos y al día siguiente notó un bulto en el gemelo que le impedía correr por el dolor. Haciendo oídos sordos a su manager, Jos Hermens, desechó ir a Holanda para recibir un exhaustivo tratamiento medico y optó por descansar en su casa de Addis Abeba. La inseguridad se apoderó de él y, poco antes de volar a Berlín, dijo a su agente que renunciaba. Hermens empleó toda su capacidad de persuasión y le convenció para que se presentara allí dos días antes. Una sola sesión con el quiropráctico nada más aterrizar el viernes por la mañana aclaró el panorama: no había lesión, sino un leve problema linfático en forma de bulto que se deshizo con unos masajes en la cadera.
De pronto, le cambió la cara. El viernes descansó, el sábado se ejercitó sin molestias y ayer abandonó su habitación con la ilusión renovada: "Me sentí fuerte otra vez. Supe que lo podía conseguir". Al etíope y a los otros 40.000 participantes les aguardaba un día perfecto para correr: 18 grados de temperatura y un circuito llano y trazado para sacar lo mejor de cada atleta.
Esto es Berlín. Y en Berlín, un año después, Gebre volvió a volar. Desde el principio. En el kilómetro 5 había rebajado su parcial anterior en 8s. En el 10, en 11s; en el 20, en 18s; en el 30, casi en 30s. Sus liebres, tres kenianos, estaban respondiendo. En particular, Abel Kirui, que mantuvo el paso hasta el kilómetro 32, más allá de lo que se le había pedido. A falta de diez kilómetros, se anunciaba un mano a mano de Gebre con el cronómetro, pero el keniano James Kwambai aguantó su ritmo durante seis más. Lo suyo fue fantástico: 2h 5m 36s, casi cinco minutos por debajo de su mejor marca.
Los cuatro kilómetros finales de Gebre fueron una lucha agónica por no venirse abajo. Pero a falta de 500 metros ya sabía que el récord no se le escaparía. Nada más cruzar la Puerta de Brandeburgo, se reencontró con miles de berlineses que le aguardaban emocionados a ambos lados de la avenida 17 de Junio. Todos querían revivir la gesta del año pasado y convirtieron su último esfuerzo en una marcha triunfal para un hombre que ya es un berlinés más.
Han pasado 14 años desde que Haile Gebreselassie destronara al marroquí Said Auita como rey de los 5.000 metros. Entre aquella primera plusmarca y la de ayer son 25 los récords que atesora el etíope. Además de ser el primero en correr la maratón en menos de 2h 4m, suyas son los tres mejores registros.
"Definitivamente, sí: éste ha sido el mayor logro de mi carrera", afirmó Gebre nada más cruzar la meta. La angustia acumulada en las últimas semanas y en un mal año en general hizo que explotara de alegría. Ni siquiera perdió la sonrisa cuando le preguntaron por enésima vez sobre su verdadera edad. "En el calendario etíope, 1973 existe igual", respondió. "Me veo capaz de rebajar la marca en medio minuto. El problema es que ya no sólo corro contra el tiempo. Ahora también corro contra mi edad", agregó.
"De verdad, ésta es una de esas victorias que ocurren sólo una vez en la vida", comentó mientras los aficionados no cesaban de aplaudirle y corear su nombre con admiración. "Si no fuera por los berlineses, no lo habría logrado", concluyó.
Fuente: el país.com
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