domingo, 30 de marzo de 2008

El Mundial de cross hace olvidar a Kenia la tragedia. "La situación está tranquila", dice James Moiben Kibitok desde su casa de Ziwa.


(publicado en as.com)

Ya no se escuchan disparos ni gritos de guerra en las altiplanicies de Eldoret. Lo que ahora se oye son las pisadas de los corredores kenianos y su respiración entrecortada en las durísimas e interminables sesiones de preparación. Adiós a las armas en el paraíso de los fondistas.
Hay que recuperar el tiempo perdido. Carreras agotadoras por las fértiles tierras rojas de los kikuyus, entre vacas, animales casi totémicos para los masai, otra de las tribus principales de Kenia.
"El gobierno y la oposición están negociando y las cosas ya están tranquilas aquí", dice a este periódico el nandi James Moiben desde su casa de Ziwa, en Kenia. Allí le pilló la revuelta al fondista afincado desde hace años en Guadalajara, que permaneció en el país africano mucho más tiempo de lo esperado, guardando su casa y su hacienda, protegiendo a los suyos de una amenaza mortal, sufriendo mientras se asesinaba a la gente. El hombre que vio el cadáver quemado de Lucas Sang, olímpico en 400 y 4x400 metros en Seúl, y que le reconoció "por los zapatos y el cinturón" dice que "ahora no hay problema; todo se ha tranquilizado mucho", hasta el punto de que ya tiene billete de regreso para España.

Confianza.

Moiben no estará en el Mundial de cross de hoy, pero confía en que sus compatriotas "lo hagan muy bien allí". Admite que "no se han podido preparar a tope, pero no lo van a notar en los Mundiales". Menos lo notarán cara a los Juegos Olímpicos de Pekín. Queda mucho camino por delante, muchos kilómetros por recorrer sobre las altiplanicies, ahora en paz.
El fin de la violencia dará alas a los corredores africanos y les permitirá entrenarse como siempre lo hacen: a tope. El jefe de la federación keniana, Isaiah Kiplagat, se muestra esperanzado: "Queremos mostrar al mundo que hemos vuelto a la normalidad y ganar será un ejercicio de reconciliación entre todos nosotros".
Recuerda que Kenia no vence individualmente desde hace ocho años, aunque sí lo han hecho sistemáticamente por equipos, y es optimista: "En Edimburgo creo que podremos ganar individualmente y por también por equipos".
Y mientras los especialistas en campo a través pelean en las verdes praderas escocesas, otros kenianos (kikuyus, nandis, masais...) vuelven a entrenarse en las mesetas africanas de tierra roja y vegetación lujuriosa. Ya no piensan sólo en salvar la vida. Piensan en la gloria olímpica. Piensan en Pekín mientras desgranan sus esfuerzos a más de dos mil metros de altitud.
ENLACE:

El público guarda un minuto de silencio por el asesinato ayer del ex concejal de Mondragón, Isaías Carrasco, durante la segunda jornada del Campeonato

Clement Koech gana en el Medio Maratón 'Ciudad de Segovia'. EL KENIATA SE LLEVÓ LA SEGUNDA EDICIÓN


Tariku Bekele

(publicado en marca.com)

El atleta de Kenia Clement Koech se proclamó vencedor de la segunda edición del Medio Maratón 'Ciudad de Segovia', que se disputó prácticamente de manera íntegra por las calles de la capital segoviana, pasando al lado de todos los monumentos emblemáticos de la ciudad. Finalmente fueron más de 3.000 los atletas que tomaron la salida a los pies del acueducto romano, doblando la participación de la edición de 2007.

Desde el inicio de la prueba Koech tomó el mando del grupo, acompañado por el marroquí Elouardi Mounir y su compatriota El Houssine Es Semaali, y con los españoles José Luis Capitán y Fabián Roncero un poco más rezagados. Fue a partir del kilómetro nueve cuando el keniano comenzó a distanciarse, y jaleado por el numeroso público que se dio cita en el sinuoso trazado, marcó un ritmo de carrera extraordinario que concluyó con un registro de 1h.05:58, casi tres minutos menos que la marca con la que Johnstone Chebii ganó en la primera edición.

Mounir entró segundo en a meta, a casi dos minutos del vencedor, mientras que tercero fue José Luis Capitán, que terminó superando a Fabián Roncero, quinto en la línea de llegada.

La marroquí Asahsaah, triunfadora

En la categoría femenina la vencedora fue la atleta marroquí nacionalizada española Malika Asahsaah, quien se impuso con un tiempo de 1h.16:34, con Khadija Sammah en la segunda plaza y la española María Recuerdo Arroyo, ganadora de la primera edición de la prueba, como tercera clasificada.

ENLACE:

Tariku Bekele hereda el trono de su hermano Kenenisa en 3.000 metros. Venció con 7:48.23