martes, 2 de diciembre de 2008

2346. La Semana Olímpica de Bilbao comienza con la izada de la bandera del COI. A la memoria del filósofo del deporte, el bilbaíno José María Cagigal.

El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky (i) junto al rector de la UPV, Juan Igancio Pérez, (c) y el alcalde de Bilabao, Iñaki Azkuna, durante la inauguración en Bilbao de la IX Semana Olímpica de Bilbao. - EFE Jaime Lissavetzky EFE - Bilbao

La décima edición de la Semana Olímpica de Bilbao se abrió con la izada de la bandera del COI por el alcalde Iñaki Azkuna y el secretario de Estado para el Deporte Jaime Lissavetzky.

Un corto desfile de jóvenes deportistas portando la enseña olímpica, deslucido por la intensa lluvia, precedido en la recepción del Teatro Arriaga de unas palabras del rector de la Universidad del País Vasco, Juan Ignacio Pérez, dio paso a la izada bajo un mar de paraguas.

Esta Semana Olímpica, a la memoria del filósofo del deporte, el bilbaíno José María Cagigal, la inauguró Lissavetzky en presencia de algunos familiares del homenajeado, a quien se recuerda en el 25 aniversario de su trágica desaparición en un accidente de avión en el aeropuerto de Barajas.

El secretario de Estado para el Deporte, sin establecer paralelismos, dijo que Cagigal "había sido un adelantado de su tiempo al saber leer el futuro del deporte" mientras que Juan Antonio Samaranch se distinguió siempre por "su olfato en las cuestiones deportivas".

En relación con los Juegos Olímpicos y la asistencia de deportistas, aseguró que José María Cagigal, ya en 1974 en un congreso de Solidaridad Olímpica, había apostado "por una fórmula 'open' para dar paso a los mejores, barriendo la hipocresía de la época, para evitar que fuera dañada la credibilidad de los Juegos".

"Fue su audacia la que en 1981 llevó a Samaranch, que se resistía a dar el paso, a una operación para ir abrir los Juegos a los profesionales", lo que implicaba alterar la regla 26. Lissavetzky puntualizó que Cagigal "quería su participación en los eventos olímpicos con estricto control".

Lissavetzky, iniciando su análisis sobre la participación española en los pasados Juegos Olímpicos, dijo que el espíritu de Cagigal había sido recogido por "Nadal y Gasol, dos grandes del deporte profesional, que asumieron como lo más natural compartir la villa olímpica con sus compañeros en lugar de instalarse en un hotel de 5 estrellas en Pekín".

A continuación comentó que "el 2008 ha sido el mejor año en resultados del deporte español, por los cosechados antes y después de la cita olímpica, por lo que la calificación podría ser de sobresaliente alto", aunque junto a las luces hubo inevitables sombras como las ofrecidas por la natación, el judo y el atletismo.

Tuvo un momento para elogiar el comportamiento de Samuel Sánchez, el ciclista del Euskaltel,"que decidió repartir entre sus compañeros de equipo el importante por el oro conseguido en el asfalto de China".

En el tramo final de su conferencia se refirió a las líneas de actuación del Consejo Superior de Deportes para seguir mejorando: extensión de la práctica deportiva (el 37 por ciento de los españoles hacen deporte de manera asidua, porcentaje inferior al de bastantes países europeos) y fortalecimiento del sistema deportivo español (en colaboración con las Autonomías, el Comité Paralímpico y los propios deportistas, cuya cifra de alto nivel estimó entre 1.700 y 1.900).

Fuente: publico.es  
 
2 dic 2008

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